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lunes, 13 de agosto de 2012

Más retenciones al biodiesel en Argentina


El gobierno argentino destacó que la del biodiésel es "una industria en expansión". y anunció el incremento de 14,2% a 24,2% las retenciones a las exportaciones de biocombustibles.

En una conferencia de prensa, junto con el secretario de Política Económica, Axel Kicillof, el ministro se refirió a la publicación de distintas resoluciones en el Boletín Oficial de hoy, y precisó que "esta medida era mucho más conveniente que aumentar las retenciones a la soja o ponerles cupos a las exportaciones".

Por su parte, Kicillof precisó que "la producción mundial desde a la fecha varió aproximadamente 220%", por lo cual concluyó que "es una industria extraordinaria que en 2011 alcanzó las 18,5 millones de toneladas".
Al hablar en el Microcine del Palacio de Hacienda, el viceministro remarcó que la del biodiésel es “una industria muy dinámica y en expansión”.

El gobierno dispuso un incremento de 10 puntos porcentuales para las retenciones que se aplican a las exportaciones de biodiésel, por lo que éstas pasan del actual 14,2% al 24,2%.

Además, retiró a estas exportaciones el reintegro de 2,5 puntos porcentuales que se había otorgado desde la puesta en marcha del Régimen de Regulación y Promoción para la Producción y Uso Sustentable de Biocombustibles.
También se conoció que el Gobierno congeló el precio del biodiésel para el mercado interno fijándolo en $4.405,3 pesos para la tonelada (Res.1436/12) contra $5.195 que había establecido el mes anterior.
El incremento de las retenciones fue establecido por el Decreto 1339/12, que se publica hoy en el Boletín Oficial.

jueves, 29 de marzo de 2012

España podría dejar de comprar biodiesel argentino como represalia por YPF


En medio de la embestida oficial contra YPF, controlada por el grupo español Repsol, las exportaciones argentinas de biodiesel podrían sufrir una represalia si el gobierno de España hace lugar a una orden ministerial firmada por el ex presidente, José Luis Rodríguez Zapatero, que acaba de ser desempolvada hace menos de dos semanas.

El 15 de marzo pasado, la Comisión Delegada de Asuntos Económicos –que se celebra semanalmente y suele presidir el actual presidente, Mariano Rajoy– trató la orden que, de aplicarse, provocaría la prohibición de entrada en España de los biocombustibles argentinos. Ese país representó en 2011 casi un cuarto de las exportaciones de biodiesel argentino, según la Cámara Argentina de Energías Renovables (Cader). Las exportaciones de biodiesel de 2011 alcanzaron las 1,6 millones de toneladas por un valor superior a los u$s 1.900 millones.

La queja española a la importación radica en el diferencial de retenciones a las exportaciones impuesto por el gobierno argentino al complejo oleaginoso, según publicó el diario español El Mundo. Mientras el poroto de soja paga retenciones del 35%, el aceite de soja (su materia prima) paga 32% y el biodiesel 20%.

Con este diferencial –y de la mano de otros beneficios otorgados a la industria nacional por la ley 26.093– la producción y exportación de biodiesel argentino creció exponencialmente. La Argentina es el cuarto productor mundial y el primer exportador, y cerca del 90% de las ventas se dirigieron en 2011 a la Unión Europea, según informó la consultora Abeceb sobre datos del Indec.

Pero las ventajas competitivas de la industria argentina del biodiesel “están causando estragos en la industria europea, especialmente en Alemania y España, donde gran parte de la capacidad instalada se encuentra en estado ocioso”, informó Cader a fines del año pasado.

Para la industria española, el diferencial de retenciones hace que empresas locales, como Acciona y Abengoa, no puedan comprar el aceite barato para producir biodiesel en sus fábricas. Las importaciones de biodiesel desde la Argentina representan entre el 80% y el 90% del consumo español.

Por el enojo empresario y con cierto apoyo del bloque económico, Zapatero diseñó una norma que obliga a las petroleras a comprar biodiesel sólo a fabricantes europeos.

En mayo del año pasado, los empresarios españoles casi cantaron victoria en su intención de frenar las importaciones argentinas de biodiesel, tanto que otra cámara empresaria argentina, Carbio, alertó sobre su disconformidad. En un comunicado, indicó en mayo pasado que la medida “constituiría una barrera injustificada al comercio, dado que no existe una base técnica para su imposición y por tanto sería violatoria de las obligaciones que emanan de la Organización Mundial de Comercio (OMC)”.

En ese momento, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner habría enviado un duro mensaje a Zapatero para que la medida no se aprobara en pleno proceso electoral argentino. Según publica El Mundo, la mandataria habría dicho que si se prohibía la entrada de biodiesel argentino, las empresas españolas podían ir preparándose.

Pasó el tiempo, cambió el gobierno español y Cristina fue reelecta con más del 54% de los votos. Los halagos a YPF pasaron a ser críticas permanentes, y ante la ofensiva, el acuerdo podría quebrarse perjudicando las exportaciones del combustible verde nacional.

Fuente: 

sábado, 16 de abril de 2011

El Biodiesel es el otro mercado de la Soja

Articulo de HORACIO A. IRIGOYEN en Clarin Rural

El autor repasa las tendencias mundiales en la demanda de biocombustibles, contexto en el que la Argentina se ha posicionado como uno de los principales productores. Además, afirma que el país está en condiciones de seguir creciendo en ese sentido, a partir de la inversión en tecnología de procesamiento y la generación de políticas que impulsen la demanda interna.

La ola mundial de incremento en la demanda de alimentos se potencia actualmente con el creciente empleo de productos del agro como insumo para la elaboración de biocombustibles. Nuestro país, a pesar de no contar con alicientes oficiales, también se destaca ampliamente en este rubro, ya que para el corriente año las previsiones de elaboración apuntan a 3.200.000 toneladas, de las cuales unos dos millones serán exportados, con lo que la Argentina se coloca a la cabeza de los países exportadores, sobre todo de biodiésel, ocupando un lugar de vanguardia junto a Estados Unidos, Francia, Alemania y Brasil. Actualmente es el cuarto productor mundial.

Los estudios realizados y las proyecciones de posible utilización de biocombustibles señalan que estos podrían llegar a significar un 35% del abastecimiento de la energía que utiliza el mundo.

En circunstancias como las que atraviesa nuestro país en estos momentos, en que parte del crecimiento notable de las importaciones se debe precisamente a combustibles y energía, es de destacar el papel que le cabe al desarrollo del potencial de producción de biocombustibles, ya que aumenta la demanda de productos agrícolas y permite mirar con optimismo los mercados externos.
Recientemente, al respecto, fuentes del Ministerio de Ciencia e Investigación de España señalaron que en ese país (y en casi toda Europa) la producción de biodiésel es baja debido a la importación de biocombustibles argentinos.
A pesar de que existen diversas fuentes de productos primarios para elaborar biodiésel, se observa un uso creciente de soja para ello, al extremo que para el año en curso se estima que alrededor del 30% de la elaboración de aceites de ese origen se orientará a producir biodiésel.

Debemos considerar que ya el año pasado la producción de dicho combustible orilló los 2.000.000 de toneladas representando un aumento de casi un 60% con relación al 2009. Sin embargo, esta demanda representa solamente alrededor del 18% de la utilización de la soja destinada a la industria.

No solamente debemos destacar la importancia de los elaboradores como demandantes de materia prima, sino también que la instalación de plantas productoras representó una inversión de unos 700 millones de dólares en los últimos cuatro años. Actualmente se encuentra en marcha otra importante serie de proyectos que aumentarían la capacidad actual en un millón de toneladas, representando nuevas inversiones por alrededor de 200 millones de dólares. Existen 23 plantas operando la elaboración de biodiésel en el país.

La importancia del producto para potenciar el objetivo político de un constante aumento de las exportaciones (sobre todo industriales) la demuestran las estimaciones del INTA acerca del volumen esperado para 2011, que según dicha fuente, alcanzaría valores cercanos a los 2.200 millones de dólares (superando las exportaciones de carne vacuna y menudencias).

La escasez de combustibles -problema mundial actual y de gravedad creciente- alcanza obviamente a la nafta. Al respecto, la materia prima utilizada proviene de la industria azucarera, que es la que está realizando inversiones (los ingenios llevan invertidos 300 millones de dólares en estos proyectos).

Sin embargo también existen otros para instalar nuevas destilerías para elaborar etanol, utilizando como materia prima original el maíz.
La producción actual de este combustible es de unos 100.000 metros cúbicos, aunque se prevé que este año ese volumen pueda llegar a duplicarse (lo que significaría utilizar unos 2.500.000 toneladas de caña de azúcar).

En lo que hace a la demanda interna debemos recordar que la ley 26.093 estableció la obligatoriedad de cortar el gasoil con biodiésel, actualmente en un 7%, existiendo posibilidades de extender el corte a 10% en el corto plazo. Con respecto a las naftas, también deben cortarse en un 5% con bioetanol.
Debemos sin embargo señalar que la obligación del corte en la proporción indicada no es totalmente respetada por la industria petrolera, sobre todo en el caso del gasoil.

En el caso de las naftas, existe actualmente un bache entre la oferta (que es insuficiente) y la demanda; sin embargo, el uso de naftas con etanol está generalizado en las provincias del Noroeste y parcialmente en las del Noreste, parte de Córdoba, Cuyo y norte de la provincia de Buenos Aires.
Lo señalado es una realidad y potencia las posibilidades de la agricultura de integrar cadenas de valor cada vez más diversas e importantes.

domingo, 7 de febrero de 2010

Argentina: Comienza el uso del biodiesel en los autos

El ministro de Planificación, Julio De Vido, anunció ayer la puesta en marcha oficial de la incorporación del biodiesel al gasoil y aseguró que, en principio, no implicará aumentos de precios en los surtidores.


Previsto para el primer día del año, el corte obligatorio con 5% de biodiesel se retrasó por la falta de acuerdo entre los productores y las petroleras por el precio final del biocombustible.

En 30 días, todas las estaciones de servicio tendrán que ofrecer el combustible mezclado con 5% de biodiesel y, en un plazo de cuatro años, se deberá alcanzar el 20 por ciento.

En el caso de la nafta, la mezcla obligatoria con un 5% de etanol entró en vigencia el 1 de enero y el nuevo producto ya se comercializa en la mayoría de las estaciones de servicio del interior del país.

Tras destacar que con estas acciones se está cumpliendo con los programas de energía renovables de la ley 26.093, De Vido destacó que, con la incorporación del biodiesel elaborado sobre la base del aceite de soja, "se fortalecerán 5.000 empleos y se beneficiarán miles de pymes de las economías regionales". Según el ministro, "los productores locales podrán incrementar sus ingresos en unos $ 700 millones, con una producción que ascenderá a 742 millones de litros de biodiesel".

Por su parte, el titular de la Cámara Argentina de Biocombustibles (CARBIO), Fernando Peláez, consideró que "esta medida cambiará la matriz energética y colocará al país como uno de los líderes mundiales en la producción de biocombustibles"


domingo, 31 de agosto de 2008

“Por los biocombustibles, el nuevo Rockefeller será latinoamericano”

El presidente de la Cámara Argentina de Energías Renovables se queja de que en la Argentina no hay confianza para invertir en plantas de biodiésel a pesar de que, por ley, en 2010 el gasoil y la nafta deberán incluir un 5% de combustible de origen vegetal. Las retenciones a estos productos llegan a 20%, 12 puntos menos que el caso del aceite.

“En la industria de los biocombustibles es el momento de los aventureros; estoy convencido de que el próximo Rockefeller va a ser latinoamericano.” La frase es tan colorida como su dueño, Carlos St. James, un norteamericano hijo de argentinos que cursó sus estudios secundarios en la Argentina y hace tres años trajo a su familia a Buenos Aires para que sus hijos conozcan lo que es crecer en estas latitudes.

Habla “en porteño”, filtrando frases en su inglés natural, gesticulando y entusiasmándose con cada frase que hilvana respecto al tema que lo desvela: el desarrollo argentino en materia de energías renovables.

St. James es un neófito en la temática. Decidió sumergirse en libros sobre aceites y alcoholes cuando conoció a un norteamericano que viajó al país con ánimos de invertir US$ 50 millones en la producción de biodiésel, pero encontró poco interés público y privado. Meses después, St. James estaba tramitando la personería jurídica para la Cámara Argentina de Energías Renovables, una entidad con 60 empresas –tanto nacionales como extranjeras– y sólo un año y medio de existencia.
—¿Por qué debería apostar Argentina por los biocombustibles? —Así como hace 100 años le dábamos de comer al mundo, ahora le vamos a dar energía. Tenemos el suelo y el clima perfecto para ello.
Existen empresas aceiteras En la Argentina estamos acostumbrados a pagar impuestos por exportar, mientras que en otros países te agradecen si lo hacés. Mientras que el productor de soja paga 32% de retenciones, si al mismo aceite se le agrega valor y se lo transforma en combustible, se paga “sólo” un 20%. Eso, también es un incentivo.
—¿Se han aprovechado esas ventajas? —Este año 2008 el país va a terminar con más de un millón y medio de toneladas de producción de biodiésel.
Es casi el 13% de la producción mundial y esto es noticia, porque hace dos años no había nada. Pero aún falta mucho por recorrer.
—¿Cuáles son las asignaturas pendientes? —Falta de confianza en el país. Todo lo que ha ocurrido este año le quita credibilidad al Gobierno. Argentina tiene buenos emprendedores, pero necesita la tecnología y los capitales externos. Pero muchos inversores, después de conocer el país, me dicen “duermo mejor sabiendo que mi dinero está en Brasil”. Y eso es trágico.
—¿Qué hicieron los brasileños? —Un muy buen trabajo, hoy son amos y dueños del etanol a base de caña de azúcar, que sustituye a la nafta.
Además ya tienen un track record y bajos niveles de riesgo para las inversiones.
Argentina debería complementar eso con producción de biodiésel, pero lo cierto es que Brasil está atrayendo ahora también a esas inversiones.
Debemos reaccionar rápido.



CUENTA REGRESIVA

  • En Argentina, las principales 40 plantas de biodiésel producen 1,5 millón de toneladas al año.
  • El 90% de la producción se exporta, el resto corresponde a proyectos experimentales o de autoabastecimiento.
  • En 2010, el gasoil argentino deberá tener un 5% de biodiésel, y la nafta un 5% de etanol de origen vegetal.
  • Una planta tarda 18 meses en ser construida. Todavía no existe ninguna destinada a producir para el 2010.
  • La producción argentina equivale al 13% de la mundial.