lunes, 28 de abril de 2008

Productores de biodiésel de la UE arremeten contra EE UU


Cinco Días / MADRID (26-04-2008)

Los productores europeos de biodiésel presentaron el viernes una nueva queja formal ante la Comisión Europea para que establezca un impuesto punitivo a las importaciones de este carburante verde desde los Estados Unidos.

El Consejo Europeo del Biodiésel (EBB), que representa a unos 60 de los mayores productores europeos, como Acciona o Cargill, solicitó además a la UE en su comunicado que inicie una investigación contra el dumping y los subsidios de los que disfrutan los carburantes de EE UU y que abaratan su precio de tal modo que deja fuera del mercado al biodiésel europeo, según explica el EBB. El Consejo ya interpuso otra queja formal por este concepto a finales del año pasado.

La asociación estima que los subsidios al biodiésel B99 de EE UU 'resquebrajan las reglas de la Organización Mundial del Comercio y amenazan el desarrollo de este carburante en el mundo'. 'Como resultado de estas medidas, desde 2007 se ha producido un dramático ascenso de las importaciones estadounidenses, lo que penaliza la producción europea', aseguró el EBB en una nota del viernes.

El B99, que no está mezclado más que con 'una gota de diésel y puede ser importada a la UE', según el EBB, ya goza de subvenciones en origen. Después, llega a Europa y se vuelve a beneficiar de primas como la exención de impuestos o tipo cero español. Resulta una rebaja de precio de casi 200 euros por tonelada. El EBB afirma además que 'el Gobierno de EE UU no ha sido capaz de dar una respuesta a este tema y es previsible que la situación se mantenga en 2008', por lo que piden a la UE que actúe.

miércoles, 2 de abril de 2008

El biodiesel que se consume en Alemania destruye bosques en países como Argentina y contribuye al cambio climático

Berlín, Alemania — Greenpeace denuncia en Alemania la presencia de soja argentina en el biodiesel.

El biodiesel comercializado en Alemania produce mucho más daño al ambiente que lo estimado. Esta es la conclusión del informe presentado hoy por Greenpeace en la capital alemana. El análisis (1) fue realizado en base al combustible expendido por las tres principales compañías de ese país -Shell, Esso y Aral- y tuvo como objetivo establecer cual es la materia prima de lo que las empresas denominan “biodiesel“.

A partir de este análisis, Greenpeace comprobó que el biodiesel añadido al diesel que se comercializa no sólo proviene de aceite de colza cultivada en Alemania sino que un 20 por ciento proviene de aceite de soja. “La soja es cultivada en muchos países de América del Sur, como por ejemplo en Argentina. En este país los bosques nativos están siendo destruidos por nuevas plantaciones de esta oleaginosa”, sostuvo Alexander Hissting, responsable de la campaña de agricultura de Greenpeace Alemania.



La reglamentación europea estipula un corte de los combustibles fósiles con un 5,5 por ciento de biocombustibles para el 2010 y del 17 por ciento para el 2020. Alemania es uno de los principales destinos de las exportaciones de las plantas de biodiesel que funcionan hoy en Argentina. Durante 2007 se exportaron alrededor de 300 mil toneladas de biodiesel desde Argentina (con sólo dos plantas en funcionamiento), de las cuales el 25 por ciento tuvieron como destino el bloque comunitario.

Para este año se calcula que las exportaciones argentinas cuadriplicarán esta cifra. “Si el gobierno alemán sigue adelante con esta política del corte, estaremos perdiendo bosques para producir biocombustibles”, señaló Hissting. “De esta forma el gobierno alemán estará conduciendo a la destrucción de los últimos bosques nativos de Argentina”, agregó.

Los ministros alemanes de Ambiente, Sigmar Gabriel, y de Agricultura, Horst Seehofer, planean llegar a la meta de corte de biodiesel al 17% antes del 2020. Dado que los cultivos de colza ya han alcanzado su límite de expansión en Alemania, el porcentaje necesario de biodiesel de soja para cumplir esa meta de corte será cada vez mayor.

Según Greenpeace Alemania, cada porcentaje adicional en el corte de biodiesel en Alemania significa más de 700.000 hectáreas de plantaciones de soja extra por año. Si se quiere llegar al corte del 17 por ciento, Alemania necesitaría importar cerca de 4.900 millones de litros de biodiesel de soja, lo que significa más de 10 millones de hectáreas de ese cultivo, una superficie similar a la provincia de Santa Fe.

“Si lo que se quiere es proteger el clima, necesitamos proteger los últimos bosques nativos que quedan”, enfatizó Alexander Hissting. “El objetivo del corte de combustibles fósiles con un porcentaje de biocombustibles es un camino equivocado”.

Los impactos destructivos de los biocombustibles sobre el clima fueron señalados en la prestigiosa revista Science. Según esta publicación se debería consumir biodiesel de soja por 319 años para compensar las emisiones de Gases de Efecto Invernadero producidas por la deforestación provocada por las plantaciones de soja en el Amazonas. En Argentina, en los bosques nativos de la región chaqueña demandaría 176 años.

En los últimos 9 años más de 2 millones de hectáreas de bosques han desaparecido en manos de las actividades agropecuarias, especialmente motorizadas por el cultivo de soja. “La situación de los bosques en Argentina es alarmante”, sostuvo María Eugenia Testa, de la Unidad Política de Greenpeace Argentina. “En nuestro país no podemos perder ni una hectárea más de bosques nativos”.

La Ley 26.093 de Régimen de Regulación y Promoción para la Producción y Uso Sustentables de Biocombustibles, establece para nuestro país la obligatoriedad de la mezcla de 5 por ciento de biodiesel y bioetanol para todos los combustibles comercializados domésticamente a partir del 2010. “Esta meta solo debiera cumplirse aplicando estrictos criterios de sustentabilidad, seleccionando los cultivos con mejor balance energético y el mejor balance de gases de efecto invernadero. De otra forma la solución sería peor que el problema”, afirmó Testa.

Para Greenpeace se debe establecer un estándar de calidad que, entre otras cosas, obligue a que en el análisis de ciclo de vida de los biocombustibles se genere una reducción de GEI de al menos un 60 por ciento comparados con el combustible que reemplazan.

miércoles, 27 de febrero de 2008

Qué esconde el negocio del biodiésel

El crecimiento del negocio del biodiésel en el país es apabullante. En 2007 se produjeron unos 200.000 metros cúbicos del combustible derivado de la soja y se lo exportó por US$ 320 millones. Pero esas cifras quedarán chicas frente a lo que se viene: una oleada de proyectos que podrían elevar la capacidad de producción a entre 3 y 5 millones de metros cúbicos en pocos años. De todos modos, este proceso se desarrolla bien "a la argentina": el negocio está plagado de contradicciones.

Un estudio de los economistas Jorge Schvarzer y Andrés Tavosnanska, del Centro de Estudios de la Situación y las Perspectivas de la Argentina (CESPA), que depende de la UBA, pone de manifiesto algunas de los dilemas que atraviesa el sector. Por caso, apunta que las florecientes exportaciones de biodiésel sólo son posibles porque el producto tributa 2,5 % (5 % de retenciones menos reintegros de 2,5 %) cuando su materia prima, el aceite de soja, debe aportar al Estado un 32 %. Esto explica porque hicieron punta en el negocio las aceiteras, que prefieren convertir aceite en biocombustible para esquivar el guadañazo fiscal. Pero también revela un hilo muy delgado: millones de dólares de inversión pueden irse al tacho por decisión de un funcionario.

Otras contradicciones son de sentido común. La Argentina está gastando cerca de US$ 1.000 millones anuales para importar el gasoil que le falta, e inclusive exime esas operaciones de impuestos. A la par, se desarrolla una industria del biodiésel (que puede reemplazar al gasoil) netamente exportadora. Claudio Molina, de la Asociación de Biocombustibles, dice que es necesaria una urgente revisión de la legislación. Esta fija que en 2010 debe ser obligatorio cortar el gasoil con 5 % de biodiésel y que el Estado incluso podría adelantar esa fecha. Pero reserva ese negocio para sociedades conformadas por productores. Así, quienes hoy tienen biodiésel no pueden volcarlo al mercado interno.

Hasta el momento hay ocho empresas habilitadas por la Secretaría de Energía para producir biodiésel, aunque muchas pequeñas plantas lo hacen sin esa homologación. Ese conjunto, según el CESPA, tiene una capacidad instalada de 745 mil metros cúbicos. Molina calcula que la inversión realizada hasta ahora fue de unos US$ 110 millones. Se destacan los proyectos de Vincetín-Glencore y de AGD-Bunge. Entre ambas explican medio millón de metros cúbicos.

Pero también existen varias plantas en construcción -por otros US$ 187 millones- que permitirían duplicar en breve la capacidad instalada del país. Aquí aparecen proyectos de Dreyfus, Oil Fox, Eurnekian, Patagonia Bioenergía, Molinos Río de la Plata. Adicionalmente, en el rango de anteproyectos, vendrían en camino otros 855 millones en inversión, que permitirían cuadruplicar la capacidad actual o todavía más. El CESPA estima que la Argentina podrá producir 3 millones de metros cúbicos. La Asociación de Biocombustibles habla de 5 millones. En ambos casos se aclara que la inmensa mayoría de los actores apunta al negocio de la exportación, especialmente a la Unión Europea.

"Más allá de las intenciones que manifiesta la Ley de Biocombustibles, de contribuir a la participación de las Pymes y los productores rurales, las grandes inversiones están moldeando una industria del biodiésel concentrada en manos de las empresas aceiteras", apuntan los economistas de la UBA. Sus proyecciones hablan de que tan sólo una decena de firmas explicará 88 % de la producción de biodiésel. Y que todas apuntan al exterior.

Fuente: Clarín

lunes, 21 de enero de 2008

Empresas alemanas investigan biocombustibles a partir de plantas silvestres

Hasta el momento se ha constatado que de las semillas de la nuez de Jatropha se puede obtener un biodiesel con características similares a las del combustible producido a partir de semillas de olivo.

Berlín, Alemania.- Empresas alemanas, entre ellas el consorcio automotriz Daimler, investigan la producción de biocombustibles, procedentes de plantas silvestres, alternativos a los que se obtienen de los cereales y la colza, que son alimentos.

El objetivo de utilizar una planta silvestre para la producción de biodiesel es evitar los problemas y las críticas que surgen por el uso de alimentos en la fabricación de combustible.

Daimler trabaja con la firma de refinerías Archer Daniels Midland Company (ADM) y con la empresa Bayer CropScience, esta última es una de las compañías líderes en el mundo en protección de cultivos, sanidad ambiental, biotecnología y semillas.

Estas compañías investigan las posibilidades que ofrece en la fabricación de biocombustibles la planta tropical Jatropha.

La Jatropha es un género que presenta aproximadamente 175 variedades, arbustos y árboles de la familia Euforbiáceas, que crecen de forma nativa en Africa, Norteamérica, y el Caribe.

Hasta el momento se ha constatado que de las semillas de la nuez de Jatropha se puede obtener un biodiesel con características similares a las del combustible producido a partir de semillas de olivo. Además ofrece ventajas: emite poco CO2 y puede contribuir al respeto del medio ambiente y la lucha contra el cambio climático, opinan los investigadores.

Daimler comprobó, en un proyecto cuya investigación llevó cinco años, algunas de las posibilidades que ofrece esa planta para la producción de biodiesel de alta calidad y llevó a cabo diversos experimentos con ese combustible.

La empresa propone ahora desarrollar estándares de producción y calidad claramente definidos para el biocombustible producido a partir de la Jatropha.

La empresa ADM, por su parte, gestiona en todo el mundo una serie de refinerías de biodiesel, mientras Bayer CropScience prevé el desarrollo de sustancias procedentes de esa planta para la lucha contra las enfermedades y los parásitos.

La Jatropha es una planta silvestre que no se utiliza para la siembra, pero nuevos estudios han demostrado que en todo el mundo hay tierras adecuadas para ese cultivo, en especial en Sudamérica, Africa y países asiáticos como China, India o Indonesia.

La Jatropha puede desarrollarse en suelos pobres y en regiones con alta o baja precipitación pluvial, pero los mejores rendimientos se dan en suelos arenosos de fertilidad media a escasa, no adecuados para cultivo de alimentos en zonas tropicales y subtropicales del mundo.

Por ello no supondría un problema ni restaría superficies de cultivo para la producción de alimentos.

Como tampoco es alimenticia, además evita el debate del uso de alimentos como cereales en la producción de biocombustible, a costa de quitar alimento a la población.



Fuente: Milenio.com

viernes, 18 de enero de 2008

Firme apoyo desde Chavarría para la instalación de una planta de biodiesel

El Municipio y sus pares de la Región Productiva del Batel firmaron un convenio marco con la empresa que producirá etanol en base a la caña de azúcar. Con el cultivo se realiza una primera experiencia para alimentación de ganado en jurisdicción de la localidad que beneficia a pequeños productores

El Municipio de Chavarría, integrante de la Región Productiva del Batel, participa del proyecto de instalación de una planta de biodiesel en la localidad de Tabay, cuya materia primera será lo producido por el cultivo de caña de azúcar.

Con esa finalidad, el intendente Víctor Torres llegó a la Redacción de EL LIBERTADOR para informar que la semana pasada, en la ciudad de Corrientes, firmaron un convenio marco entre la empresa Planiagro Ecológico, representada por el ingeniero Jorge Antonio Jagger Maiz, para la producción de bioetanol y las municipalidades miembros, representadas en sus intendentes Raúl Pelozo, de San Roque; Atilio Palavecino, de 9 de Julio; César Víctor Acevedo, de Pedro R. Fernández; y de Tabay, Juan Carlos Sandoval.

LOS OBJETIVOS DEL CONVENIO

Los objetivos del convenio es promover y fomentar lo relacionado con la investigación, estudio, implementación y aplicación de las prácticas de producción sustentable y el uso de energías limpias en los procesos agroindustriales, destinados a la producción de bioetanol y sus derivados.

El jefe comunal de Chavarría explicó que esta actividad generara mano de obra para pequeños y medianos productores; en tanto que "la actividad se empieza ya inmediatamente en febrero con la implantación del semillero de caña, como primer paso y en el segundo desde ese semillero se dará para que siembren sus parcelas, todo lo cual demandará unos dos años de trabajo que precisamente requerirá de esa mano de obra de los productores". Agregó que "en el tercer año al tener la caña que se extraerá de una superficie estimada en 2.500 hectáreas, como mínimo, se comenzaría con la producción del etanol".

La destilería, como se indicó, se construirá en Tabay y en una segunda etapa que prevé el convenio, será durante la cual se realice el estudio del diseño final de la fase industrial, gestión financiera e instalación de la planta y se continuará con la capacitación y asistencia técnica.
Mientras tanto, ayer se volvían a reunir los jefes comunales para avanzar en la consolidación del proceso que demanda el proyecto.

EXPERIENCIA CON CAÑA DE AZUCAR

Respecto al cultivo de la caña de azúcar, comentó Torres que actualmente ya hay pequeños productores de la jurisdicción de Chavarría que "están haciendo la experiencia para alimento de ganado, que se comienza a desarrollar aquí. Con expectativas y como alternativa para la alimentación del ganado, pero a partir de la industrialización con mayor perspectiva aún, porque se beneficiará a muchos productores de la zona".

Acotó finalmente que en este emprendimiento "la empresa, los municipios, los organismos provinciales del área, involucrados y el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (Inta) tienen mucho que ver con esto", como también subrayó que "se atiende la evaluación ambiental, el cuidado de la biodiversidad", precisamente al encontrarse su Municipio en los límites del área de la reserva del Iberá.

Fuente: El Libertador

lunes, 14 de enero de 2008

Tercera edición de BIO OIL: Expo-congreso internacional de Biodiesel y Bioetanol

Fuente: Ambientum

Asturias | El sector de los biocarburantes tiene un punto de referencia, el lugar perfecto de reunión: BIO.oil. Las empresas relevantes del sector no pueden obviar el Expo-Congreso que Global Energy pone en marcha, por las enormes posibilidades comerciales que éste ofrece.

Global Energy, División de Eventos de Brent & Trading Energy Consulting, organiza por tercer año el Expo-Congreso BIO.oil. Tendrá lugar durante los días 12 y 13 de Marzo del 2008 en el Auditorio Príncipe Felipe del Palacio de Congresos, Oviedo (Asturias, España).

En esta ocasión, y llevados por la gran acogida de las anteriores ediciones, Global Energy ha ampliado el alcance de este evento. Por un lado, presenta un área de exposición para la muestra de los productos y servicios ofertados por las empresas del sector. Por otro contará con la participación de destacados expertos nacionales e internacionales, tanto del sector público como privado. Además, se llevará a cabo una exposición sobre cambio climático –causas, efectos y soluciones, así como una serie de mesas de intercambio comercial.

Brent & Trading fomenta, continuamente, el crecimiento del sector. Por ello, se va a poner en comunicación a empresas de Brasil, Argentina y España favoreciendo, así, el crecimiento de las mismas. Además, las regulaciones normativas, tanto a nivel nacional como por parte de la Unión Europea, respecto de la obligatoriedad de mezclar combustibles convencionales con biocarburantes, a partir del 2009, presentan unas perspectivas interesantes. Por ello BIO.oil 2008 será el espacio idóneo para el encuentro, la promoción, la información y el intercambio comercial que su empresa está buscando.

Más información en:

Ana María Puig
Global Energy
c/ Manuel Núñez 4-4º
36203 Vigo (Pontevedra)
Tel: +34 986 443 072
Fax: +34 986 355 250
E-mail:eventos2@globalenergy.es

domingo, 6 de enero de 2008

Biocombustibles: San Juan se suma al furor de la jatropha

La jatropha era una planta desconocida para la mayoría de los sanjuaninos hasta hace poco tiempo en que el boom por la producción de biocombustibles en el país y en el mundo la puso de moda. Es que este arbusto produce un fruto que da los mejores rendimientos en la elaboración de biocombustibles, mejores que la caña de azúcar, que la soja y que la remolacha azucarera, según los técnicos.

Por eso ya hay una iniciativa para traer a la provincia plantines de jatropha y formar un fideicomiso con capitales sanjuaninos para sembrar unas 3.000 hectáreas y producir biodiesel. La iniciativa se suma a la de varias provincias argentinas como Santiago del Estero, Buenos Aires, Catamarca, Tucumán, Formosa y Entre Ríos.

"Estamos buscando inversores dispuestos a hacer la operación. Calculamos que en febrero o marzo ya podemos estar armando un fideicomiso de recursos de sanjuaninos que aporten para el armado de una empresa que se dedique a la plantación de jatropha y a la elaboración de biodiesel que tiene mercado asegurado", dijo el senador César Gioja, presidente de la comisión de Minería, Energía y Combustibles.

Además el senador sanjuanino Roberto Basualdo presentó un proyecto de ley, junto con la senadora por San Luis, Liliana Negre, para declarar de interés nacional la producción de jatropha en el país.

El biodiesel que se obtenga de la jatropha servirá para hacer el corte del 5% en la nafta, el que será exigido por ley dentro de dos años en el país. La idea es ir reemplazando a los combustibles derivados del petróleo -que es un recurso no renovable y que está cada día más escaso y caro-, por los biocombustibles.

¿Por qué jatropha?

La firma Mas Jatrofa SRL, creada en Buenos Aires para estudiar y promover el negocio de esta especie en el país, asegura que el jatropha curcas es un árbol con vocación tercermundista. Sobrevive y crece en las tierras marginales y erosionadas, en las tierras que ya no sirven para la actividad agrícola, porque se agotaron. Existe una variedad traída desde Cabo Verde, que necesita poca agua para crecer: con 200-250mm. de precipitaciones lluviosas por año tiene suficiente; aunque tampoco le molestan las lluvias copiosas de hasta 2 mil mm. por año. En pocas palabras, el jatropha curcas crece donde no crece casi nada y se puede adaptar a la inundación y a la sequía.

En cuanto a la productividad, su vocación es de servicio: empieza a producir de manera rentable al cabo de un año de sembrado, su producción se incrementa año a año durante los primeros 5 y a partir de ahí se estabiliza hasta los 30-50 años que le quedan de vida.

Pero uno de los datos más importantes del arbusto es que pueden obtenerse más litros de biodiesel que con el resto de las oleaginosas: Mientras que de la soja se obtienen 420 litros por hectárea y del girasol 890 litros, de la jatropha pueden salir 1.590 litros.

"Esto no deja de lado los estudios que se están realizando en San Juan con la remolacha azucarera, hay que ver relación costo resultados. Pero si me pregunta que haría yo, plantaría jatropha", dijo el senador Gioja.

Fuente: Diario de Cuyo